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Diagnostico de aula: Escuela Especial Ofelia Tancredi de Corredo



La Unidad Educativa Especial Bolivariana Ofelia Tancredi de Corredor se encuentra ubicada en la avenida principal El Llanito, diagonal a La Nota. Esta institución fue creada con la finalidad de educar a estudiantes con discapacidad auditiva. Hoy día y desde hace cuatro años trabaja como escuela mixta, tanto para oyentes como para sordos y cuenta con una matrícula relativamente baja, que varía depende de 4 a 7 estudiantes por año.

La estructura de la institución es un modelo clásico de escuela pública, consta de dos pisos conformado sólo por salones, un comedor que sirve desayuno almuerzo y merienda, un estacionamiento amplio, un laboratorio de ciencias naturales, la dirección y subdirección en la entrada de la escuela, y un ambulatorio odontológico cercano a las adyacencias de la subdirección.

Es una escuela muy limpia y organizada, sin embargo el espacio que funciona actualmente como laboratorio tiene una estructura muy vieja, razón por la cual será demolido para crear uno laboratorio nuevo. Además el laboratorio no está dotado de materiales, sustancias y equipo necesario para la elaboración de prácticas, por tal motivo los profesores de ciencias naturales no realizan este tipo de actividades.

La institución Ofelia Tancredi, es una escuela oficial del Ministerio de Educación Popular, La mayoría de sus estudiantes son de clase media, de padres y representantes con título universitario. La sección “U” de 4to año, está conformada por cuatro estudiantes, de los cuales dos son oyentes y dos son sordos. En esta aula, tres de los estudiantes viven con sus padres en casas propias, ubicadas en buenas zonas de la ciudad. La otra alumna vive con un familiar cercano. Los cuatro estudiantes tienen una posición económica confortable y sólida.

El aula de clases, es muy fresca, espaciosa y luminosa, posee dos pizarrones (uno acrílico y otro tradicional), una mesa pequeña utilizada para colocar algún material de trabajo, una mesa pequeña e incomoda que es utilizada como escritorio para el profesor, cuatro mesas con sus respectivas sillas para cada estudiante, una cartelera donde se publican los horarios de los exámenes y una ambientación en las paredes con algunos trabajos hechos por los alumnos.

Con respecto a las relaciones socio-afectivas generadas en el aula de clases, cabe destacar que la profesora Gladis de Gutiérrez, es una persona cariñosa, conversadora y atenta; esto ha dado pie a que en los estudiantes se forme un cariño especial hacia ella y viceversa. Los alumnos la ven con respeto y le tienen confianza, esto genera un clima de amistad en el salón, pero debido a la gran confianza que hay en ocasiones la docente expresa comentarios despectivos de otros docentes delante de los alumnos oyentes.

Debido a la pequeña matrícula que tiene el salón, se ha producido una relación de mucho compañerismo y solidaridad. Dicha relación se extiende hacia compañeros de otros salones, porque como ya se dijo, son muy pocos estudiantes. Los estudiantes han aprendido a aceptarse con sus diferencias, los oyentes son muy buenos amigos de los sordos y viceversa. No obstante hace un par de semanas fueron cambiados los horarios y para poder cubrir la carga horaria de los docentes dividieron todos los salones en dos grupos (A y B). En el salón de 4to año, las estudiantes sordas autoritariamente decidieron conformar ellas el grupo B, a pesar de la buena relación que todos tienen, de cierto modo las chicas sordas discriminaron a los oyentes ya que ninguna se quiso ir con ellos.

La planificación de las situaciones de aprendizaje que se dan en el aula, está enmarcada en el modelo tradicional del paradigma positivista. La docente realiza una clase netamente vertical donde se limita a copiar en el pizarron y los alumnos en sus cuadernos. Además no planifica unidades de aprendizaje bajo las tres dimensiones del qué, cómo y para qué. Su planificación se basa sólo en el qué.

Se logra un aprendizaje aislado de la realidad, ya que los estudiantes repiten procedimientos y no comprenden el porqué del proceso. Algunas de las actitudes comunes en los alumnos es repetir de la mejor forma posible lo que explica la profesora en clases, aceptar lo que dice la profesora y el libro de texto así no estén de acuerdo, adoptar una posición pasiva, esperando respuestas en lugar de formularlas (Pozo, 1998).

Aunado a lo anterior se suma la descontextualización de la clase, ya que los alumnos ven la química útil para trabajos de laboratorio, y quizás para inventar cosas nuevas, pero no le encuentran ninguna utilidad para la vida cotidiana. Él por qué del aprendizaje se reduce en adquirir conocimientos básicos para pasar la materia, ya sea con una puntuación de veinte (20) puntos o diez (10), dependiendo de los intereses de cada uno. La razón de esto, es la manera como planifica la profesora, no hay estrategias para que los estudiantes construyan su conocimiento, las clases son muy teóricas y basadas absolutamente en la bibliografía.

El lugar donde sucede el aprendizaje siempre es el aula con sus cuatro paredes, algo que no es malo, sin embargo sería interesante en ocasiones buscar nuevos ambientes que rompan la monotonía.

La evaluación es cuantitativa, siempre es aplicada al final del proceso. La docente utiliza la medición y evalúa que el alumno responda estrictamente como ella lo explicó en clases. La evaluación que pretende ser objetiva, finaliza siendo muy subjetiva, ya que los estudiantes que han aprendido mejor el concepto que otros, aprueban con menor nota ya que no estudian de la manera correcta al ojo de la docente.
Sus clases no tienen una secuencia: inicio, desarrollo y cierre. El alumno como ya se mencionó en párrafos anteriores, es un personaje pasivo, su tarea se reduce a la identificación del tipo de ejercicio, y seguir de forma algorítmica los pasos que ha seguido en ejercicios similares, sin importarle el proceso, sólo busca la respuesta correcta y los ejercicios se convierten en una rutina. Pozo señala, que “existe un escaso control metacognitivo alcanzado por los alumnos sobre sus propios procesos de solución (...) saben hacer cosas pero no entienden lo que hacen y consiguientemente no logran explicarlas ni aplicarlas a nuevas situaciones”. (Pozo, 1998, p. 20)

En las clases donde se da un tema nuevo, y por ende no hay resolución de ejercicios, a los estudiantes siempre les da sueño, ganas de bostezar y sus cabezas se caen solas como pidiendo cama. Una de las niñas siempre se distrae mirando hacia el pasillo como esperando que suceda algo emocionante afuera. En algunas ocasiones, la profesora hace preguntas acerca del tema y las responde ella misma. En otras ocasiones cuando responden los muchachos y la respuesta es incorrecta la escribe en el pizarron y pregunta con cara de extrañeza ¿está correcto?. Con esta actitud indica que está incorrecto y los muchachos dan otra respuesta.

El único recurso utilizado por la profesora es el pizarron. Debido a que la mitad del grupo es sordo nunca dicta, a excepción de los días martes, donde sólo asiste el grupo A que son oyentes, sin embargo no toma en cuenta la ortografía y mucho menos la redacción, porque los conceptos siempre los copia en el pizarron, y en los exámenes evalúa dichos conceptos tal como ella los dictó.

No se asignan tareas, porque está prohibido, ya que los alumnos permanecen en la institución desde las 7.30 am hasta las 5pm, por tal motivo los estudiantes no repasan en sus casas ni ahondan sobre el tema dado porque esto no es una exigencia.

La profesora ve aislado las habilidades de lenguaje oral y escrito de la materia de química. En la evaluación utiliza como único instrumento los exámenes escritos, en los cuales sólo evalúa la parte química olvidando elementos de redacción y ortografía.

El proceso de enseñanza aprendizaje ocurre en una sola dirección: de la maestra hacia el alumno. La profesora asume el dominio de la materia y da la clase de un modo tradicional, emitiendo la información científica como verdad absoluta. A esta actitud los estudiantes reaccionan como los receptores de dicha información En el desarrollo de la clase no hay dialogo, la profesora es la única que habla, salvo algunos momentos donde los estudiantes realizan preguntas de forma y no de contenido, por ejemplo ¿por qué escribió en el pizarron que el peso del oxigeno es 16 si aquí en mi tabla aparece 15, 9994? ¿Qué significa pm (peso molécular)?.

Preguntas como las ya mencionadas y parecidas, ejecutan a diario los estudiantes, esto demuestra que no hay un conflicto cognitivo en la mente del mismo, lo cual es importante para que el alumno elabore y construya su propio conocimiento y de esta manera tome conciencia de sus limitaciones y pueda resolverlas. (Pozo y Gómez, 1998). La docente no valora las concepciones alternativas de los estudiantes y por ende ellos asumen que todo lo que ella les dice es cierto, desarrollando así un conocimiento científico aislado de los aprendizajes previos.

De igual modo, no hay un puente cognitivo entre lo que aprendió el estudiante en clases anteriores con lo que aprende en clases presentes. Como expone Ausubel en su teoría del aprendizaje significativo, es importante que haya una organización del contenido de un material en particular en la mente del alumno, que estructure jerárquicamente las ideas más importantes en el ápice, procediendo desde lo general hasta lo específico. (Pozo y Gómez, 1998).

El lenguaje utilizado por la docente es un lenguaje científico y muy elaborado para la explicación de los fenómenos químicos. Siempre utiliza los términos adecuados a la situación que se está explicando. Sin embargo su discurso es carente de pedagogía, no utiliza ejemplos de la vida cotidiana y los conceptos científicos los escribe en el pizarron textuales a como aparecen en los libros.

En el ámbito de la planificación, la docente en estudio es muy organizada, realiza en hojas de examen la manera como va a desarrollar la clase. Empero, no lleva una pauta de iniciación, desarrollo y cierre, no planifica objetivos procedimentales y actitudinales. Su estrategia se basa en copiar en el pizarron para que los estudiantes lo copien en su cuaderno y luego explicar. Realiza algunas preguntas a los estudiantes a lo largo de la clase, las cuales le indiquen si los estudiantes están entendiendo.

La evaluación es sumativa y confundida por medición, ya que sólo realiza evaluaciones cuantitativas. Además no existe la coevaluacion, heteroevaluación, autoevaluación y metaevaluación que ayuden en el proceso de enseñanza aprendizaje. Los instrumentos de evaluación son cerrados, siempre realiza exámenes escrito y objetivos, en los que el alumno responde de la manera como ella (la docente) lo explicó en clases. En otras palabras se evalúa si fueron alcanzados los objetivos de la docente y no del estudiante.